¿Qué es un telar?

Hoy en día, con los avances tecnológicos que hay, quizás nos parezca muy sencillo el proceso de obtención de los tejidos e incluso no le demos mayor importancia. Pero tiene detrás una interesante historia que merece la pena conocer.

Para comenzar, ¿sabes qué es un telar? La respuesta básica es que es una máquina que se usa para tejer, aunque sus características son bastantes más amplias. Puede ser tanto de metal como de madera, y en él se ponen unos hilos de manera paralela, los cuales reciben el nombre de urdimbres. Para poder usarlos es necesario colocar pesas a ambos lados para que queden bien tensos. Una vez tensados, se utiliza un mecanismo especial que hará que se eleven de manera grupal o individual para poder tejer.

Existen dos tipos en la actualidad, industrial o artesanal. Los artesanales se dividen en tres grupos. Bastidores, muy conocidos, son marcos de madera de distintas formas geométricas: cuadrados, hexagonales, rectangulares, etc., cuyas medidas son inferiores a 50×70 cm y realizan tejidos planos pero no de punto o elásticos.

Verticales, cuya forma es rectangular y también están elaborados en madera que incluso pueden tener un asiento y se usan para cojines, tapices, tapetes y tejidos anudados.

Y por último están los horizontales, que ya son máquinas de madera que tienen marcos y agujas para que, usando una gran cantidad de hilos, puedan ser tejidos el algodón y la lana.

Aquí tienes un enlace donde se explican algunos de los telares mencionados.

Origen del telar

Sus orígenes son muy remotos, los primeros eran manuales y fueron usados por las civilizaciones orientales y chinas en la era antigua.

Existen distintas versiones sobre quiénes lo inventaron. Una de ellas es que fue en Mesopotamia durante el Neolítico, otra que fue en época del Emperador Amarillo en China, y otra dice que fueron los indígenas sudamericanos.

Lo que sí se sabe es que a Europa llegó más tarde y evolucionó hasta los modelos actuales. Por ejemplo, el de pedal data de la Edad Media, concretamente del S.X.

En 1589 fue inventado el primero usado para hacer medias por William Lee, un clérigo escocés. El británico John Kay dio el primer paso en 1733 para su posterior mecanización con la lanzadera volante. Fue en 1784 cuando Edmund Cartwright, clérigo inglés, inventó la primera versión del telar mecánico, aunque no fue hasta 1789 cuando hizo la versión definitiva, origen de los actuales.

El telar jugó un papel fundamental en la elaboración de la ropa en la antigüedad.

¿Qué es un tapiz?

El tapiz es un tipo de tejido decorado con escenas polícromas cuyo dibujo se integra en él mismo, de manera que se va formando al tiempo que el propio tejido.

Los temas figurados o escenas se copian de un modelo o cartón creado por un pintor, del que se sirve el tejedor para confeccionar el tapiz.

El tapiz tiene una función decorativa, imitando la pintura. Está pensado para ser colgado, aunque con el cambio de las modas terminó siendo enmarcado.

La base del telar la constituye la urdimbre. Se trata de un conjunto de hilos paralelos dispuestos en sentido longitudinal. Sobre ella se van efectuando las “pasadas” con los hilos de colores que van reproduciendo la decoración del cartón. A cada pasada decorativa le sigue otra en hilo de algodón que constituye la trama propiamente dicha del tejido. Inmediatamente después, se da una nueva pasada de hilos de color seguida de otra de trama de algodón y así sucesivamente. El fondo suele estar constituido por una tela de tafetán.

La confección del tapiz es una labor manual muy lenta. Para ello, se usan dos tipos de telares.

El más simple es el telar de alto lizo. En él la urdimbre se dispone de forma vertical, carece de pedales y la labor se realiza por el reverso de la pieza. Por ello, el tejedor se suele colocar delante un espejo. Así puede comprobar la marcha del trabajo. El cartón se sitúa detrás y, como guía, se trazan los contornos generales del dibujo en la urdimbre. El artífice va levantando con una mano los hilos de la urdimbre y con la otra pasa los de la trama entre ellos.

El telar de bajo lizo es el que dispone la urdimbre de forma horizontal y sus hilos se separan en dos lizos que se manejan por medio de pedales que los levantan y los bajan alternativamente, de manera que el tejedor tiene ambas manos libres para trabajar con la trama. El cartón se sitúa bajo la urdimbre de manera que se trabaja directamente sobre el modelo, aunque visto a través de los hilos de la propia urdimbre. La labor se realiza sobre el anverso de la pieza. Esta técnica resulta más rápida por lo que se aumenta el rendimiento y se abarata el trabajo pero los resultados no igualan las labores del telar de alto lizo.

En la Real Fábrica de Santa Bárbara, creada por iniciativa de Felipe V, se empezó trabajando con telares de bajo lizo en 1720. Sin embargo, en 1727 se instalaron los telares de alto lizo. Se consiguió así una mayor calidad y finura en las piezas, y se dio nuevo auge a su producción.

Para saber más puedes entrar en la Real Fábrica de Tapices  en el siguiente enlace:

Historia de la RFT – Real Fábrica de Tapices

Aquí vamos a ver como es un telar manual:

Por último te enseñamos la forma más básica de hacer un Telar que te la presentamos en este vídeo.

En nuestros cursos de creación de tapices y tejidos en telar cuadrado, utilizamos las formas más básicas de hacer un telar, te presentamos los tres tipos de telares que usamos y sus creaciones.

En este enlace podéis ver en abierto los vídeo tutoriales publicados durante el curso 2020/21:

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